Newton en el Parlamento.

 

 

Isaac Newton (1642-1727) fue elegido miembro del Parlamento británico en 1689  como consecuencia de la defensa que había hecho de los derechos de la universidad de Cambridge frente al impopular rey Jacobo II. Acudió durante varios años a la Cámara aunque nunca intervenía. En cierta ocasión, Newton se levantó del escaño durante una  sesión, haciéndose un gran silencio para escuchar las palabras que el ya entonces  respetado sabio iba a dirigirles por primera vez. Newton dijo: “Perdón, ¿podría alguien cerrar aquella ventana? Hay  corriente de aire y se me puede caer la peluca”. Ya nunca más volvió a tomar la palabra en el Parlamento.

Newton trabajaba intensamente sobre algún tema científico durante un tiempo, seguido luego de un largo período de inactividad. La teología y la alquimia fueron objeto regular de su estudio. También llegó a ser “Master of the Mint” (responsable de la Casa de la Moneda británica). Aunque modesto, Newton era de carácter susceptible y nunca olvidaba las críticas sobre su trabajo, dejando de considerar a aquéllos que lo habían hecho. El caso de Robert Hooke es notable, ya que había sido especialmente crítico con el primer trabajo de Newton sobre óptica. La enemistad entre los dos hombres se prolongó a lo largo de toda su vida. Así, mucho años más tarde, en una carta dirigida a Hooke, escribió Newton: “Si he llegado a ver más lejos que muchos hombres, es porque me he apoyado sobre hombros de gigantes”… y  Hooke era muy corto de estatura – casi un enano.